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15 de diciembre

15 de diciembre, 2010 – El automóvil Ferrari del cantante OZZY OSBOURNE, golpeó a un Mercedes Benz por la parte trasera al entrar a una carretera de Los Angeles. Ambas partes esperaron a que la policía llegara e intercambiaron información, partiendo sin incidentes. n No hubo heridos y el daño fue menor. El representante de Ozzy no comentó inmediatamente sobre el suceso.

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BOCALOBA, EL SUEÑO CULTURAL DE LA GENERACIÓN COMBATIVA

En Tegucigalpa ya hay una alternativa valiosa para los amantes del arte, la literatura, el teatro, la música en vivo y el buen café, y queda en pleno casco histórico, en una de las más legendarias calles de la capital hondureña: Las Damas del barrio La Ronda.

La casa cultural Bocaloba es el sueño que tuvieron desde los 90s la generación de poetas que se reunían en talleres de Casa Tomada y de los que tuvieron como maestros de su quehacer,  a la plana mayor de intelectuales que tenían su sede en el mítico Café Paradiso del barrio La Plazuela.

Este lugar ya es el refugio de muchas almas creativas y singulares, de aquellas que no halan para el lado de todo lo que dicta un sistema gastado, manipulativo y doble moral, que prefiere tener a los hondureños bajo el efecto de la ignorancia y de la sumisión.



Bocaloba, la casa cultural soñada por dos generaciones de artistas de los 80s y 90s.

Y como si fuera a propósito y de hecho quizás lo sea; Bocaloba esta situada en una zona de Tegucigalpa que retiene sus aires coloniales en buena parte, una parte de la ciudad que inspiró a varios bardos y que mantienen latentes locales de esparcimiento tradicionales y múltiples sitios dedicados no solo a divertirse, sino que son pequeños altares del arte.

Bocaloba surge gracias a los ideales de tres adultos emprendedores y fanáticos de la cultura, la justicia social y de la equidad humana, por eso este lugar surgió para ser diferente y único, a pesar de que ya existe otro sitio que hace una labor muy similar.

Pero para aquellos que pasamos enamorados de la vieja Tegucigalpa y su casco histórico; Casaloba es el sitio que esperábamos con anhelo, no solo para expander nuestra mente y enriquecer el acervo, sino para tener un encuentro de frente con nuestro pasado capitalino cada vez que lo visitemos.



Quisiéramos tener el placer de ahondar en una parte de la fascinante historia que rodea a Bocaloba, para que entiendan lo importante que es la existencia de esta casa cultural justo a la par de tantos fragmentos de otros siglos de esta antañona ciudad.

Esta en Pasaje San Francisco nombrado así por el cuartel militar San Francisco, que está frente a ellos y que aloja el Museo Militar y a la Iglesia San Francisco, fundada como tal y como convento de San Diego de Alcalá en 1592 en lo que era la Villa de San Miguel de Heredia de Tegucigalpa y fue demolido siglo y medio después y se construye el Cuartel San Francisco con donaciones de los habitantes de la Real Minas de Tegucigalpa.

A principios del siglo 18 se comienzan a dar clases de gramática latina, aritmética, filosofía y religión en dicho inmueble y luego se convierte en base militar para tropas revolucionarias y cuando Morazán lo confisca, se destina para ser una imprenta en donde se publicó el diario oficial La Gaceta.



El Cuartel Militar San Francisco, patrimonio nacional cultural ubicado frente a Bocaloba.

Mas adelante se convierte en la primera escuela militar hondureña y fue primera sede de la Universidad Nacional de Honduras bajo la tutela de José Trinidad Reyes y a finales de ese siglo se vuelve a hacer escuela militar.

Y partir de 1999, que es remozado el cuartel considerado parte del Patrimonio Histórico Nacional Cultural y se funda el museo militar y la histórica iglesia ofrece misas solamente a las nueve de la mañana y es lugar predilecto para muchas bodas de gente pudiente.

Y Bocaloba por su parte lateral derecha colinda con el recordado Hotel La Ronda que ahora es edificio de condominios,  en la famosa Calle Las Damas del barrio del mismo nombre.



La histórica Calle Las Damas del barrio La Ronda esta en la parte lateral de Bocaloba.

Este reconocido paseo capitalino tiene una historia de romanticismo, belleza, controversia, tragedia y brujería.

La historiadora Leticia de Oyuela en su libro De Santos y Pecadores cuenta que en 1789 se desterraron de la Villa de Tegucigalpa a las hermanas Juana y Nicolasa Gómez, de una de las familias fundadoras del barrio La Ronda.

Nicolasa era viuda y la otra soltera y entre ambas manejaban una casa de citas en donde ellas eran las cortesanas y tenían bar y lugar para bailar con música de panderos de grupos musicales clandestinos y ahí atendían a solteros y casados.

Los caballeros que las visitaban, protagonizaban escándalos de día y de noche y no dejaban dormir a sus vecinos y pusieron en estado de colapso nervioso a las señoras de sociedad casadas.



El amplio estacionamiento de Bocaloba tiene una hermosa vista.

Una de las hermanas comenzó a practicar la brujería y su clientela consistía irónicamente de las damas de la oligarquía capitalina, que es de donde procede el origen del nombre de la calle.

Pero fueron evacuadas por la presión popular de La Ronda porque aparte de conductas dudosas, había magia negra involucrada y una de las hermanas salió embarazada de un hombre casado.

Se fueron a vivir a una galera en La Pedrera en donde reiniciaron su negocio.



Una tarde de lluvia captada desde uno de los tres antañones balcones de Bocaloba.

En los callejones de este barrio que rodean a Bocaloba, vivieron destacados poetas como Daniel Laínez y Matías Funes, escritores como Rafael Jérez Alvarado, Victor Cáceres Lara y Oscar A. Flores, artistas como la pianista Lupe Ferrari de Hartling, esposa de Rafael Hartling, autor de la música de nuestro himno nacional, Humberto Cano, el trío Los Catrachos, Toño Rivera y su orquesta, el maestro Canseco y su marimba Jazz Honduras y además el pintor Max Euceda.

Por algo es que La Ronda era la casa de las musas y las ninfas según decía un reconocido bohemio de muchas décadas atrás.



Paseo San Francisco es el nombre del inmueble en donde está ubicado Bocaloba.

Y además casi enfrente de Bocaloba existía un edificio ya desaparecido que acogía a la Embajada de Estados Unidos y a la radio Pinares en donde se tocó en vivo por primera vez “La Chica del Central” por un dúo de estudiantes de la Escuela Normal Mixta de Varones, pero bajo otro nombre y antes de que fuera grabada por otros músicos y en otro edificio frente a la iglesia San Francisco, ensayaban a fines de los 60s, el grupo de rock Speed y estaba la memorable Imprenta Calderón.

Y si nos avocamos a la historia que encierra el inmueble de Bocaloba, este ha sido propiedad de la familia Soto, dueños de los pasajes Midence Soto y Fiallos Soto del centro de Tegucigalpa, pero luego pasó a manos de la familia Danzilo y es una construcción que tiene entre 140 y 120 años.



Preservando la historia arquitectónica de Tegucigalpa, Bocaloba es una nueva casa cultural de mentalidad revolucionaria.

Toda su estructura es de adobe y a lo largo de su historia, ha sido sobre todo, un espacio educativo, una casa y una clínica de los Danzilo.

Este inmueble que tiene dos pisos y tres hermosos pequeños balcones en su segunda planta y un enorme patio, y desde los tiempos del presidente Tiburcio Carías, acogió al Jardin de Niños “Federico Froebel” conocido como “La Paquita” en honor a su fundadora, la destacada educadora Paquita Lardizábal, en donde por cierto se educa el pintor Alejo Lara y el reconocido locutor y periodista Tomás Antonio González.

También fue el local de la Escuela Americana y más tarde al Instituto Tegucigalpa.



Desde los balcones de Bocaloba se pueden evocar épocas pasadas de la capital de Honduras.

Y los ahora dueños de Bocaloba, conociendo esa parte de la vida de la casa, intentan no romper ese lazo histórico de educación, porque la cultura es parte de la misma y es necesaria para la identidad de una nación.

Los amigos Vladimir Rodríguez y Johnny Anderson acariciaban la idea de tener una sede política socialista que tuviera un café en donde la gente pudiera conversar, algo que consideran que hace mucha falta ahora, así como escucharse mutuamente, mientras degustan buen café y repostería.

Vladimir quien siente gran curiosidad por los edificios históricos, observó que estaban restaurando este inmueble; lo vió y se enamoró de el y le propone la idea a Johnny y contactan a la poetisa Mayra Oyuela, quien dijo al verlo: “Esto no es una sede política, esto es una casa cultural.”



En el primer aniversario de Bocaloba, Mayra Oyuela revelará lo que se esconde detrás del nombre del lugar.

Comenzaron a reetructurar sus ideas para el inmueble porque este se prestaba y habla por si mismo y dice: “Yo quiero ser un sitio de cultura.”

Lo soñaron y lo fueron montando un espacio alternativo para la cultura digno en donde los artistas pueden presentar sus trabajos en todas las disciplinas creativas.

Lo cual no significa que fue fácil o barato, porque aunque la casa tenía la mayor parte de su estructura original: vigas, paredes, es una construcción muy vieja y había que restaurarla porque estaba muy dañada.



Primer piso de Bocaloba en donde esta ubicado su café.

El segundo piso estaba hundido y su restauración primeramente se la debemos a la familia Danzilo, porque entendiendo el valor histórico del espacio físico como tal; decidieron preservarla en su forma original y no ponerla a alquilar para cualquier tipo de negocio como bancos, farmacias o parqueo.

Los Danzilo restauran otras casas de los alrededores y por eso fue que los amigos decidieron invertir en ayudarles en esta loable labor, que es recuperar las estructuras de los edificios coloniales del centro de Tegucigalpa, política cultural que no existe aun y que se prohibiese la contrucción de edificios modernos en el casco histórico.

Los socios se dedicaron a acompañar cinco meses, al arquitecto encargado de la restauración en sus labores, para que se mantuviera la casa lo más posible con su forma original, porque se creó como una casa, no como espacio comercial y hubo muchos retrasos por los conflictos políticos y otros detalles de la labor de salvación de la casa.



Escalinata de Bocaloba es uno de los toques especiales del lugar.

Se tuvo que cambiar todo el alambrado eléctrico, pintar y muchos detalles importantes y por eso la inauguración fue hasta el 20 de diciembre, 2017 nada menos que con un show de raperos de Gabriel el Flow y Armani La Gucci, debido a que había que probar aun varios aspectos técnicos de esa parte de la casa.

Y desde ese día, que llegó más gente de la que esperaban, porque no hicieron mucha bulla; Bocaloba es como un respiro por ser un lugar en el casco histórico de Tegus, en donde los fans del arte pueden tomar café, degustar repostería, ver una obra de teatro, un concierto de rock, escuchar un recital poético, apreciar una exposición de pintura, ver en vivo a un DJ, presenciar un show de audiovisuales sobre diversos temas, tomarse una cerveza, llevar el trabajo para realizarlo mientras aprecia el ornato del lugar, en fin.



Afiche de inauguración de la nueva casa cultural de Tegucigalpa.

Bocaloba es un espacio que se presta para todo, incluso para meditar por el ambiente tradicional que se respira adentro y tiene un bar que vende cerveza y comida de cierta hora en adelante, ubicado en el segundo piso y que tiene accesibles tres balcones con vista a la calle.

Los tres socios tenían desde antes de abrir Bocaloba ideas muy diferentes de cómo debían de ambientar el lugar y su objetivo; porque cada uno tiene su individualidad, pero siempre fue prioridad que fuera un espacio cultural.

Siempre tuvieron claro que no estaban abriendo un bar o un café, sino una casa cultural porque es la única forma que tienen de hacer fomento cultural, considerando que no hay una institución que respalde la actividad artística, no hay de donde solicitar fondos para un proyecto.



Salón del segundo piso en donde se ubican el escenario y la barra.

Bocaloba esta para sostener a estos artistas diversos, aunque sea dándoles un lugar para que se den a conocer ampliamente.

Mayra Oyuela, poetisa y gestora cultural de muchos años, quien es la administradora del lugar; sostiene que fue interesante para ellos conocer otro tipo de manifestación artística como ser la música urbana y caer en cuenta de que se puede tener una idea de cómo funcionan las cosas, pero no es lo mismo que estar ahí y ver como son dichos elementos realmente.

Bocaloba se une al pequeño conglomerado de casas culturales, cafés literarios y espacios alternativos de la zona que abarca tanto el casco histórico como la muy cercana zona hotelera de la colonia Palmira, en donde se ubica Cien Años y que ninguno se ve como competencia, sino como parte de una consigna.



Bocaloba está pintado por fuera en un color mostaza claro, igual que varias otros edificios históricos de centro de Tegucigalpa.

Oyuela afirma que efectivamente son todos parte de una misma voluntad y que ella misma ha colaborado con los hermanos Gustavo (Q.E.P.D.) y Leonardo Moreno de Cien Años, desde hace tiempo en actividades culturales y que los tres conspiraron cosas lindas.

Ya no puede trabajar con Leonardo, el que queda de los Moreno, porque la agenda de Bocaloba es grande, pero que desea trabajar en proyectos colaborativos con los espacios culturales que hay en la ciudad, porque al final, están todos en la misma lucha que consta de generar espacios recreativos y de fomento de la identidad nacional.

Asimismo, brindar un lugar acogedor y seguro para que la gente pueda crecer artísticamente y el creador pueda proyectarse y hacer dinero de su trabajo, porque no es el espacio físico el que enseña, sino la gente que lo visita.



Una gran mesa de madera preciosa adorna la planta baja de Bocaloba e invita a una buena plática.

Oyuela lo llama “crear comunidad” , y es algo que lo tienen claro Leonardo Moreno de Cien Años, Anarella Velez de Café Paradiso, Juan Pablo Flores de Hostal La Ronda,  Tito Ochoa de Teatro Memorias, y ellos mismos de Bocaloba.

Esto significa ofrecer espacios alternativos para los artistas que a su vez, están encontrando públicos diversos y despertando la necesidad de forjar actividades de diferente tipo de dicho quehacer.

Esto permite al artista imaginarse más allá de lo que ha planeado en su cancha local y trasladar un poco más al espectador de lo que normalmente hace, lo que convierte a Bocaloba en un movimiento inédito.



Concierto tributo a John Lennon celebrado en enero, 2018.

En enero hubo un tributo a John Lennon en Bocaloba y algunos de los participantes en el mismo, ofrecen noches de jazz en Cien Años, lo que hace que ambos lugares ofrezcan alternativas diferentes a dichos intérpretes,  como ser el poder presentarse ante dos públicos inéditos.

El estado de Honduras no ha ofrecido jamás una plataforma fuerte para que el artista nacional pueda desarrollarse y si esto no se da, los mismos artistas tienen que reinventarse, lo que representa un esfuerzo valioso al que se le pone mucho corazón, como es el caso de Edgar Valeriano con su grupo teatral Bambú y el de Anarella Vélez con sus recitales poéticos de los diferentes intelectuales jóvenes y maduros en Paradiso.



Mayra Oyuela pretende crear comunidad artística sólida y numerosa a través de Casaloba.

Y aunque no sean lo mismo, existen en el casco histórico lugares muy apreciados por los capitalinos que son de recreación, pero también de incentivo cultural como ser el Museo de Identidad Nacional con sus festivales artísticos, exposiciones de pinturas, funciones de cine, conferencias de crecimiento social, etc., el bar Golden Fish que se presta para pequeños conciertos de rock y de blues, asi como el legendario bar y restaurante Duncan Maya, que es famoso por sus conciertos de rock clásico los viernes por la noche y el icónico bar Tito Aguacate, todo un motor turístico y de promoción cultural con sus tragos únicos.

Mayra con orgullo comenta que la idea de ellos es ayudar a crear un distrito bohemio en el casco histórico, tal como las grandes capitales latinoamericanas, que se preocupan de verdad por preservar su cultura nacional, su historia.



Casaloba es un lugar perfecto para tomar café hondureño de primera, conversar y relajarse.

Y al ser esa su determinación, hay mucho trabajo por hacer, puesto que Bocaloba es solo un granito de ello.

Primeramente porque se intentará hacer eso en la capital de un país que no tiene política cultural, lo que afecta en muchos ángulos la labor artística de los creadores y de la faena cultural de museos, teatros y lugares como Bocaloba.

En segundo lugar, no se cuenta con un casco histórico peatonal y luego está el detalle de que no hay suficientes librerías y cafés culturales y lo que sobran son las tiendas de ropa usada y las farmacias.



Bocaloba pretende impulsar un distrito bohemio en nuestro casco histórico capitalino.

En cuarto lugar, la política cultural municipal debería de trabajarse en pro de desarrollar la ciudad como una zona turística, considerando que en Tegucigalpa contamos con muchas cosas hermosas y de contenido histórico fascinante que se pueden explotar y se desperdician.

Obviamente, el Museo de Identidad Nacional (MIN) de alguna manera ya ha tomado cartas en el asunto con su programa de actividades, que incluye la apertura de un café cultural en su local y colabora con el ornato del casco histórico con sus hileras de pantallas de lámpara de colores o botellas de plástico de diversos colores, idea tomada de Europa.

Igualmente hará lo mismo la que esta por abrirse Casa Quinchón León que hasta cuenta con una azotea para eventos musicales y culturales.



El café de Bocaloba abre desde las 10 de la mañana.

La apertura de Café con Libros en dos locales del casco histórico es un aporte significativo y sin olvidar la labor perennemente cultural del Teatro Nacional Manuel Bonilla, que queda a pasos del MIN.

Mayra reconoce totalmente que antes que Bocaloba existiera, el distrito bohemio ya se estaba forjando y que hay gente hermosa apostándole a eso y que ellos simplemente se suman a dicho esfuerzo.

Agrega que lo que piensan y sueñan es afianzar esta voluntad y generar un espacio de diálogo, porque todos estos pequeños o grandes emprendimientos tienen el deber de reunirse y conversar los aportes que todos pueden hacer.



No creemos que exista en toda la ciudad un lugar tan interesante para ver arte y tomar café.

Y no se debe olvidar el proyecto Vuelve al Centro, quien ha venido a dar un espaldarazo enorme a los atractivos del casco histórico de la ciudad de los cerros de plata y que el mismo viene a integrar al mismo a gente de todo nivel social.

Para Mayra esto es esencial, porque en el arte y la cultura no hay clases sociales, a pesar de que siempre ha existido el tema de la centralización de la cultura y eso es algo que se debe romper, porque no debe de tener exclusivismo.

De alguna manera, ese podría ser el caso de las óperas realizadas por la Fundación Musical de Honduras y en antaño, algunos de los conciertos patrocinados por la Orquesta Nacional Sinfónica.



Mayra está dispuesta a trabajar con todos los dueños de espacios alternativos y cafés culturales del casco histórico de Tegucigalpa.

Oyuela apoya dichos ejemplos y afirma que cuando mira la campaña de Vuelve al Centro, ella no piensa en dicho lugar como un espacio físico, sino que en la gente que lo habita y lo visita y ella como artista y promotora cultural, es del pensar que el crear comunidad no es algo que se deba hacer para quedar bien con una élite a través de cierto tipo de artistas, sino que con la gente que anda en la calle, con el vendedor ambulante.

Para ella, la cultura debe centralizarse con urgencia, porque todo el mundo debe tener acceso a la misma, sobre todo porque es un derecho humano.

Cuando se trata del tema de cuando un espacio alternativo comienza a ser etiquetado por decisiones tomadas por el dueño dentro de su local; Oyuela considera que cada quien tiene sus propias ideas de cómo manejar su espacio y crear un ambiente para atraer a un determinado tipo de cliente.



El recordado Hotel La Ronda ahora es un edificio de condominios que contribuye a la belleza del barrio del mismo nombre.

En el caso de Bocaloba, sus tres propietarios son abiertamente socialistas y por ende, son un casa cultural de puertas abiertas, no van a cerrarle la puerta a los artistas y por ende, son un espacio para el diálogo, el respeto y la tolerancia; el arte es lo que importa.

A Oyuela como administradora, le interesa conocer a la persona, lo que conoce, lo que crea y apoyar su iniciativa, no de que sexo sea, de que partido político sea, ni de que posición social sea.

Y en el tema de las etiquetas de los diferentes lugares, que incluyen uso de ciertos productos en el interior, contratar personal que use tatuajes, etc; al final es la gente la que las coloca, porque se identifican de cierta manera con una tendencia, idealizan al dueño de un local o se decepcionan porque esperaban más de este de algún modo.



Bocaloba abrió a en la penúltima semana de diciembre con mucho éxito.

Lo que si es un hecho es que el arte se hace con esfuerzos grandes y el trabajo de cada uno de estos visionarios propietarios de espacios alternativos, es enorme.

En sus 14 años de experiencia como gestora cultural, ha pertenecido a diferentes colectivos artísticos, políticos, feministas, lo que le ha dado mucho campo en lo de la descentralización de la cultura, logrando trabajar con niños, jóvenes, con gente de la diversidad sexual, etc.

Uno de sus ideales es tener un lugar como Bocaloba fuera de Tegucigalpa en un lugar como San Juancito, Francisco Morazán o en un barrio de la ciudad, porque la gente de dichos lugares, se encierran como en pequeñas ciudadelas y no vuelven a salir de ahí y se debe alcanzar a esta parte de la población.



Afiche de evento literario en honor a la escritora Anarella Vélez.

A futuro espera tener un proyecto con su casa cultural sustentado por una comunidad artística afianzada y trasladar su escenario a otros espacios y compartir con el pueblo ávido de conocer y experimentar su propio folklore y cultura, y así el artista libera a la vez su propio espíritu, que es su trabajo a final de cuentas.

Por eso Mayra aprecia muchisímo toda iniciativa de estos dueños de espacios para el arte y la preservación de una parte de la historia de Tegucigalpa, y en cuanto a la política de tatuajes de Cien Años, afirma que a ella misma le encantan y que los anda en su cuerpo, y que le gusta mucho conversar con quienes los usan, porque uno de sus mayores placeres es conocer gente de todo tipo, porque en cada actividad, llega gente diferente.

Esto es refrescante porque antes de Bocaloba, siempre se encontraba con los mismos y tenía la certeza de que se seguían apoyando entre ellos, pero ahora ha tenido la oportunidad de conocer gente que se integra a un espacio artístico por primera vez,  que ha prometido regresar, y eso indica que lo están haciendo bien.



El salón de funciones de Bocaloba abre sus balcones por la noche.

Oyuela trata de ser consecuente con el espacio en el que convive y con el momento histórico que experimenta; pero cuando se trata de exhibir el arte, cada creador es dueño de su pensamiento y de su quehacer, y esto ya no les compete como dueños de Bocaloba, porque pasa a ser propiedad del público, que es quien juzga y la historia será la que diga si merecen ser parte de la misma.

Bocaloba ya ha patrocinado conciertos de rock, recitales póeticos, algunos llevando dramatizaciones incluso, exhibiciones de pintura, etc, y planea estelarizar pequeñas obras de teatro y se modificará el escenario del segundo piso para poder hacerlo.

El local que alberga al escenario se mantiene cerrado en el día porque es para actividad cultural, pero en la mañana esta a la disposición hasta al mediodía para ensayos de bandas, talleres, ensayos de obras de teatro sin costo alguno.



Desde que arrancó, Bocaloba ha tenido éxito con todos los eventos y actividades que ha patrocinado.

El origen del nombre de Bocaloba tiene que ver con la palabra comunidad, porque los lobos así viven y Oyuela siente que como comunidad artística se deben de apoyar y cuidar unos con otros.

Agrega que como en toda manada de lobos, entre ellos ha habido líderes que como hacen estos animales, caminan atrás y no adelante, cuidando a su comunidad.

Por eso quisieron representar eso en el nombre y en el mural de la entrada del local dedicado al prócer Francisco Morazán y la poetisa Clementina Súarez, rodeados de lobos.



El escenario de Bocaloba que será modificado para presentaciones de microteatro.

Estos personajes hicieron lo que hicieron en sus vidas por convicción, por pasión, no por figurar y que al igual que otros grandes personajes y artistas de Honduras, merecen ser recordados vivamente y que esta generación haga memoria de su trayectoria y su vida.

Los autores son Leonardo González y otro pintor más de la misma generación de egresados de la Escuela Nacional de Bellas Artes de Oyuela, a los que ella respeta mucho y que captaron perfectamente lo que ella quería plasmar en el mural.

Al pie de la escalinata hay otro que representa a una especie de ninfa o diosa rodeada de lobos que es obra del muralista y pintor Moisés Ponce y que es parte de una fantasía sobre el lugar probablemente.



Posando frente al imponente mural de dos de nuestros íconos nacionales y lobos.

Porque resulta que hasta el primer año de fundación de Bocaloba, Oyuela va a revelar el porque del nombre de la casa cultural, ya que desea generar expectativa y de que todos se sientan partes de un espacio especial como los lobos en una cueva en una montaña.

Aun hay mucho espacio limpio en el local y Oyuela pretende crear más murales con otros pintores.

Casaloba quiere conservar la memoria de Honduras que ha sido mutilada y hacer una colección histórica del contexto en que viven en donde es tan difícil tener un espacio como el de ellos, y por eso ellos son un respiro para mucha gente.



Una fantasía de ninfas y lobos es el mural que está al frente de la escalinata de Bocaloba.

Es un sitio donde se puede hablar sin prejuicios y evocar la vieja Tegucigalpa, porque su inmueble está cargado de pura historia.

Al referirse a público diverso, Bocaloba hace referencia directa a que ellos acogen a todo tipo de espectador y a todo tipo de artista, porque Oyuela es del pensar de qué los espacios deben ser usados con respeto hacia el otro.

Un ejemplo de esto es que ella siendo muy crítica del 14 de febrero, quiso enfocarse en lo que realmente significa el amor y la amistad, considerando que es una fecha que se ha mercantilizado, lo cual es terrible.



La segunda planta de Bocaloba tiene otro espacio que funge como café.

Por eso decide hacer un evento de amor diverso en todo sentido, no solo de la diversidad sexual, sino que de pensamiento, de religión, de lingüística y quiso romper un poco el esquema tradicional pensando en sus muchisímos amigos de la sociedad gay-lésbica-bisexual-transgénero que no tienen donde celebrar el 14 de febrero.

Por eso realizó un evento con un concierto de un dúo masculino y femenino y hubo lectura de poesía, porque Bocaloba es un espacio libre de prejuicios.

Esa actividad emocionó mucho a Oyuela, porque siente que se deben romper los tabúes y abrazarnos, porque vivimos una situación dura no solo en Honduras, sino que en todo el mundo, y el respeto es la forma más linda de sembrar amor.



Evento de amor diversificado para el 14 de febrero de Bocaloba.

Ironía que esa actividad se realizó en pleno debate de un sector político y religioso, combatiendo la propuesta por legalizar el matrimonio gay en Honduras, la que para Mayra es una lucha que se debe continuar por respeto a la individualidad y al derecho de elección de las personas.

Oyuela cumple su palabra, puesto que la segunda exposiciónde pintura que hubo en Bocaloba fue la de la pintora y diseñadora gráfica, Cintia Tosta, creadora de arte erótico lésbico egresada de la Escuela Nacional de Bellas Artes a la que le sigue la pista desde hace tiempo.



Lingua, exposición de obras de Cintia Tosta rompió esquemas en el ambiente artístico.

De 22 años, Tosta rompe esquemas y despunta más que ninguna de su generación y presentó su exposición individual “In Lingua” que tiene a la venta.

En la misma destacó las imágenes de la líder feminista, Visitación Padilla, la ambientalista Bertha Cáceres y la pintora Celsa Flores.

Bocaloba no cobra comisión al artista por ayudarle a vender sus obras o porque expongan, lo que les importa es que los visitantes disfruten de dicho arte.



El estilo lésbico erótico de Cintia Tosta ha dado mucho de que hablar por su honestidad y colorido.

Anteriormente expuso el pintor y dibujante Elías Díaz, también egresado de Bellas Artes,  con un estilo muy diferente al de Tosta, pero muy político también.

Díaz favorece un estilo de figuras regordetas sin cabeza y Oyuel aspira a tener una muestra diferente cada mes.

Oyuela indica que no tiene seguridad de cuantos artistas de la comunidad LGTB están en el arte, pero si sabe que son muchos y que luchan como cualquier otro, y quizás con mayores dificultades, por ser Honduras un país de doble moral, de mucha injusticia y prejuicio.



La ambientalista Berta Cáceres fue captada por el pincel de Tosta.

Es de la opinión que vale la pena conocer sus trabajos y apoyarlos, porque están bien hechos, porque es gente responsable, de tremenda vocación y con trayectorias que vale la pena analizar.

Para el caso, Cintia Casco recibió una oferta para una entrevista televisiva antes de montar su exposición “In Lingua”, pero cuando se dieron cuenta de que tipo de pinturas hacía, le dijeron “que ya no podían.”

Oyuela acota que estamos en pleno siglo 21 y que ya deberíamos de haber roto con algunos tabúes, pero que no era así, porque esta seguía siendo una provinciana e hipócrita sociedad.



La barra Luna Roja de Bocaloba siempre es muy concurrida.

La barra de Bocaloba llamada “Luna Roja” es otro de los atractivos del lugar y parece sacada de uno de los épicos bares de los años 30 de Ciudad de México y el nombre fue idea de Vladimir Rodríguez para hacer eco de la afiliación política de el y sus socios.

Por el tipo de autores mexicanos que ellos leen, quisieron tener un tipo de barra clásica que reflejara esos escenarios que ellos describen en sus libros y en la misma sobresalen un Buda, el gato de la abundancia, una radio antigua, figuras de la película El Mago de Oz, dos recipientes viejos de nuestra artesanía latinoamericana.

Y las lámparas son de lazo con nudos y de las mismas penden los focos que le añaden un toque antañón al lugar.



Mayra Oyuela dice que la barra fue inspirada de los relatos de los escritores mexicanos que ella y sus socios han leído.

Bocaloba es un lugar que pretende que todo visitante se sienta cómodo, no tiene nada que pueda resultar ofensivo para alguien y desean romper yugos, deshacer nudos porque quieren deshacerse de lo que son: unos prejuiciados para convertirse en auténticos seres humanos.

Por eso promete ir para largo; Oyuela es ambiciosa y tiene altas expectativas de que sea uno de los preferidos de la comunidad creativa, porque se sentirán acogidos siempre y que cada uno vaya dejando su toque para irle dando la mística al espacio.



La restauración del inmueble que acoge a Bocaloba, es un aporte significativo para la memoria histórica de Tegucigalpa.

El café Bocaloba se abre a las diez de la mañana y sirven café cultivado a una altura de 1800 metros sobre el nivel del mar en Lempira y el mismo lo sirven en productos calientes y helados y desean que sus clientes prueben los granos que se exportan, no lo que queda como consumo interno.

Honduras tiene uno de los mejores cafés del mundo y ese es el que sirven, acompañado de repostería variada y otros platillos.

Bocaloba pretende trabajar con cooperativas de mujeres cafetaleras más adelante.



El café hondureño que sirve Bocaloba es de exportación.

A partir de las cinco de la tarde se abre el bar y las actividades culturales se hacen dos o tres veces a la semana, pero pretenden que sean toda la semana.

No obstante, vienen comenzando, se están dando a conocer y la gente se va satisfecha y contenta de cada actividad cultural, y de sus servicios gastronómicos y los precios de la barra.

El parqueo cuesta 20 lempiras a partir de las seis de la tarde y por ese precio se puede dejar el vehículo en su amplio y seguro espacio.



Las cervezas heladas y los productos de café helado son muy cotizados en Bocaloba.

Como madre que es, Mayra pasa peleando con la idea de donde ir con su hijo Esteban, y por eso pretende consolidar actividades culturales para niños los domingos.

Mientras las familias comen y se relajan, a la vez los niños pueden recibir talleres de pintura, de teatro, fotografía, etc, porque los infantes son parte fundamental de la comunidad y es necesario integrarlos.

Durante las actividades de danza y teatro, cierran la puerta del segundo piso y no se vende alcohol por el respeto que merece el artista que presenta dichas disciplinas.



Hasta una función estilo circo tomó lugar en Bocaloba.

Bocaloba quiere tener una relación con el Teatro Memorias del barrio La Plazuela, que presenta obras de gran calidad, puesto que el trabajo de Tito Ochoa es bello y profund, asi como el de José Luis Recinos y por ende, siente que deben acuerparse mutuamente.

Es necesario saber lo que hace el otro espacio alternativo para poderse respaldar y para poder convertir el casco histórico en un distrito cultural en donde se reporten todas las ideas que tiene cada uno de ellos, que emprenden este mismo esfuerzo.



Las dramatizaciones con poesía ya han sido presentadas en Bocaloba.

Bocaloba es un espacio para compartir, para respetar la individualidad del que los visite, en donde se puede construir diálogo, en donde se esta abierto a propuestas, es un espacio para escuchar a la gente.

Es un lugar en donde si se percibe que las cosas están cambiando a pesar del concepto político en el que vivimos y de toda la inseguridad.

En Tegucigalpa hay gente que esta haciendo cosas bellas y ellos quieren mostrarlas, que sean accesibles a todos y que la gente entienda su identidad a través de las mismas.



Otra toma del segundo piso en el área del café y los baños.

“A veces solo con el diálogo podemos escucharnos a nosotros mismos, porque muchas veces no hablamos realmente y cargamos muchas dudas personales y solo a través del diálogo podemos ventilarlas y encontrar respuestas en nuestra propia voz,” acota Oyuela.

Bocaloba quiere darle un espacio especial a los artistas emergentes, porque ya el resto están en lo que están y ninguno de ellos salió de la nada; están donde están porque alguien les tendió la mano.

Esa es la escuela que le dieron a Oyuela los poetas Rigoberto Paredes y Ezequiel Padilla, que fueron sus maestros, la vieron siempre a los ojos y la trataron de forma horizontal; le abrieron la puerta de su cueva y le dieron la oportunidad de andar en manada con ellos e intercambiar aullidos.



En el pasillo frente al mural, ya fueron colocadas sillas y mesas para el deleite de los visitantes.

Te di de beber del torrente de mi sangre
Desesperación el pan con que me alimentaste
Te perseguí por llanuras de inmundicia
Por vos yo baje cabalgando huracanes

Me transformé en una sombra en los tejados
Impalpable, insensible
Después de vos, ya no volví a ser bueno
Ni limpio ni noble

Desterré tu condena y tu castigo
y aun puedo escuchar de tus lobos el aullido
Arranque de mi cuello tus colmillos
y aun puede escuchar de tus lobos el aullido.

LOBOS (DELIRIUM).



Vista nocturna de Bocaloba.