En Un Dia Como Hoy

20 de julio

20 de julio,1968-El segundo album de Iron Butterfly 'In-A-Gadda-Da-Vida', entró al desfile de mejores albumes pop de EEUU por primera vez. El album contiene la canción título de 17 minutos que llenaba el segundo lado del LP, que llegó a vender más de 4 millones de copias solamente en EEUU.

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EDUARDO SALGADO CÁMBAR: LA SANGRE NUEVA DEL DEATH METAL CATRACHO “VIEJA ESCUELA”

En Honduras, hay bandas indiscutiblemente icónicas.

En el subterráneo metal y en el metal hondureño en general, prevalece una dinastía, que por méritos y antigüedad, sigue siendo manejada por uno de los pioneros del death metal en nuestro país.

Blasfemia, banda venerada y querida por los metaleros de gusto más intenso de nuestra Honduras; se rige como una institución del metal extremo local y su controversial filosofía dogmática y sus gráficas manifestaciones en vivo y en su mercadería; forman parte de ese culto del que goza.



Blasfemia pionera del death metal hondureño en una foto del 2017.

Pero lo que tiende a suceder cuando existe una banda tan establecida como esta; es que cuando se van los miembros veteranos o hay frecuentes cambios por una incomprensible inestabilidad que se da en algunos cargos dentro de la misma; los fans ignoran a los nuevos integrantes.

En Blasfemia, los nombres que sobresalen son los de sus miembros fundadores y el del cantante y el bajista que más ha estado con el grupo desde sus inicios.

Pero sobre todo los de sus miembros fundadores.

Esto no es del todo justo, si llega a integrar la banda, un músico dedicado y leal.



La posición de guitarrista rítmico estuvo desierto durante mucho tiempo, puesto que la inestabilidad de Blasfemia ha sido en ese puesto precisamente.

El último guitarrista rítmico de la banda estuvo a inicios del Nuevo Milenio y fue Mario Avila, quien estuvo entre el 2003 y el 2004.

Desde entonces esa plaza estuvo deshabitada, y no es como que no hubo intentos de llenarla, pero simple y sencillamente, el guitarrista líder Jacko Amaya, no encontraba a un compañero adecuado en todos los sentidos.

Porque es sabido que Amaya, toma en cuenta todos los aspectos a la hora de escoger guitarrista.



Eduardo Salgado Cámbar, orgulloso de pertenecer a Blasfemia, su primera banda de metal.

Por fortuna para Blasfemia,  a partir de agosto del 2013, se hicieron de un guitarrista que combina con ellos de todas las maneras, y sobre todo, tiene amplia disponibilidad y la disciplina requerida para este grupo, que es muy cuidadoso en todos sus detalles.

El fornido y reservado Eduardo Salgado Cámbar actualmente con 26 años de edad, con cero experiencia en bandas de metal; vino a salvar esa posición en Blasfemia, y por ende, las armonías y “riffs” de la banda, ahora si se escuchan como se debe y las presentaciones en vivo ahora son más ricas.

Eduardo, muchacho precoz, muy inteligente y culto desde niño; es muy hábil con tecnología, computadoras y localizadores GPS; que es precisamente de lo que vive en su cargo de la empresa Ares-Sun S.A.



Eduardo entró al death metal de casualidad; ni siquiera estaba familiarizado con el sub género.

Además de eso, le gusta mucho la literatura y la filosofía, lo que le facilita su innata capacidad de escribir con profundidad y belleza; la música clásica y aprendió a tocar guitarra de forma clásica.

Es un experto en artes marciales y aunque trabaja en tecnología; desea ser hombre de leyes.

El chavo ha venido a aportar de verdad a la banda, incluso en lo que es el financiamiento del próximo disco de Blasfemia; y consideramos que ya es tiempo que los fans conozcan a la nueva sangre del grupo.

BUT I´M A CREEP, I´M A WEIRDO

De donde proviene y donde estudió Eduardo Salgado Cámbar?

“Yo nací y crecí en la colonia La Pradera al sur de Tegucigalpa y me gradué de la secundaria en el Liceo San Juan del barrio Los Dolores.”



La Pradera al atardecer, la colonia que vió crecer a Eduardo.

Que clase de niño fuiste?

“Es complicado responder.

Pero siempre fui el niño diferente que se creía adulto.

Soy hijo único y me llevaba más que todo con mi tío Eduardo, hermano mayor de mi mamá.

Mi nombre se lo debo a los nombres de mis tíos Francisco Javier y Eduardo Enrique.

Mi mamá siempre se interesó en involucrar a sus hermanos.”



Eduardo desde muy niño mostró necesidad de desarrollar su inteligencia.

Entonces fuiste un niño reservado e inteligente.

Sin embargo, no te perfilo como un “nerd”.

Pero jugaste con amigos de la escuela, vecinos?

“No, básicamente crecí jugando solo.

No jugué con primos, porque no tuve primos, solo primas y con ellas no congenié mucho.

Esto por parte de la familia de mi mamá; porque por el lado de la familia paterna, si tenía unos primos que vivían cerca y los visitaba a veces, pero generalmente jugué solo y rodeado de extraños.



Logo de su colegio de secundaria Liceo San Juan.

Un niño promedio prefiere andar jugando tierra, andar en bicicleta, etc.

Yo prefería armar rompecabezas o jugar ajedrez, lo que aprendí a los tres años de edad.”

Te gustaba entretenerte con actividades que te hacían pensar.

“Si, siempre he tenido ese problema de querer mantener mi mente ocupada.



Eduardo reconoce que de cipote era de pocas migas por su personalidad reservada.

Así son los niños más inteligentes que el promedio general y más si son hijos únicos.

Uno de mis grandes amigos es así, bueno, el es especialmente brillante.

“Dicen que así somos a los que nos llaman raros solitarios, los que fuimos así de niños.”

Pero eras amigable?

“No, siempre he sido callado.

A menos que ya tenga confianza con las personas, siempre soy callado y serio, no hablo mucho y me siento muy bien siendo así como soy.”



Sus pequeños primos ya aprenden a imitar las muecas de su tío.

Y te han cuestionado tu forma de ser, supongo.

“Muchas veces.

A lo largo de mi vida he sido el raro o el creído o el “fresa”.

Pero ya cuando la gente me trata, tienen un concepto diferente de mí.

Pero cuando tengo que ser serio, no dejo de serlo.”



Eduardo fue moldeando su propia filosofía libre de dogmas religiosos.

Y en tu casa no te inculcaron o impusieron una religión?

O simplemente te comprendieron cuando manifestaste tu ateísmo?

“Bueno sí, en mi casa me aceptan tal cual soy, respetan mi forma de pensar.

Crecí bajo la doctrina católica; iba a misa, hice la primera comunión, fui bautizado, pero por las cosas de la vida, generé mi propio criterio.

Y hasta el momento, nunca me han dicho que esté mal.



A pesar de que optó por no creer en Dios; Eduardo jugó su parte en el bautizo de un hijo de un pariente.

Mi mamá ha sido católica, pero solo de nombre y nunca he tenido problemas con ella por creencias religiosas.”

Tenes suerte de vivir en un hogar donde se respeta este criterio.

Otros han tenido que dejar sus casas por choques dogmáticos.

Y que conste que no estoy hablando de gente de Blasfemia, por cualquiera que pueda suponerlo.

“Si, correcto.”

Que bueno que tengas ese entorno familiar que te permite estar libremente en una banda de death metal como Blasfemia, sino hubieras tenido problemas.

“Si, probablemente.”



Eduardo adora a sus abuelos maternos, con los que convive.

UNA MADRE MUY COMPRENSIVA

Tenés una bonita y estrecha relación con tu mamá.

Hasta la camiseta de Blasfemia se pone!

“De hecho, mi primera cerveza me la dio mi mamá a los 13 años.

En una reunión familiar, me da una cerveza y me dice: “Mirá, probala.

Prefiero que lo hagas delante de mi que a mis espaldas.”

Y te gustó?

Vos ha sido “whiskero”.

“La primera vez no.



Su madre es su mejor amiga y cómplice de sus sueños y locuras.

De hecho, yo no bebía cerveza.

Hasta que conocí al cantante de Blasfemia, William Díaz.

Yo antes solo whiskey y trago tomaba y de ahí viene una historia bien divertida.”

Pero admiro como te apoya tu mamá, por lo que he visto que escribís sobre ella, te ha apoyado ayudándote a financiar viajes metaleros especiales para vos, te deja ser vos mismo, que estes en Blasfemia.

Que buenisíma onda.

“Así es.

Y ella compró la camiseta de la banda, quiso hacerlo.

Yo se la iba a regalar, pero quiso comprarla.



Miriam Alicia Salgado apoya tanto a su hijo, que hasta compró la camiseta de Blasfemia.

Ella apoya a Blasfemia.

Mi querida madre se llama Miriam Alicia Salgado Cámbar, yo llevo sus apellidos.

Mi mamá vive y trabaja en Estados Unidos desde hace un año, esta asociada en un negocio con otras personas allá.

Claro que me hace falta, pero también para molestarla.”

Parece que tenes una relación de estrecha confianza con ella.

Me sorprende un poco hasta donde llega ese trato jejeje.

“Si, así es, mucha gente cree que es falta de respeto cono la trato, pero nos tenemos demasiado confianza y así es desde niño.



Eduardo y su madre después de ver El Conjuro II en el cine.

Nos tratamos de vos, nos jodemos, nos contamos las cosas.

Me aguanta mis loqueras, mis malos caracteres, lo mismo yo con ella.

Yo no tengo mal carácter pero tengo mi carácter cuando toca.”

DECISIONES SERIAS

Y cuando entraste a la universidad, como fue?

Yo te visualizo en una carrera de intelectuales.

“Entré directamente a estudiar Ingenieria de Sistemas a la UNAH, iba decidido a ser eso porque siempre he sido muy bueno con la programación, el análisis de programas, etc.

He sido autodidacta en todo y aprendí de esas cosas yo solo e iba completamente decidido a convertirme en ese tipo de profesional.



Eduardo desde cipote, le entendió a la tecnología e hizo de eso su propio negocio.

Pero en el primer año, me di cuenta que me había peleado con las matemáticas desde el tercer grado en la escuela,  soy completamente malo en eso.

No me gustan las matemáticas.

Hablé con mi tio Eduardo y me dice: “Tu personalidad no va con eso, a vos te gusta leer, analizar.

Porque no probás con Derecho o Psicología?”

Y justo en ese tiempo de hablar con el, me sale mi primer trabajo oficial y me metí a CEUTEC y cambié de carrera.



Eduardo en una salida a comer hamburguesas, de sus comidas favoritas.

Me metí a Licenciatura en Derecho Empresarial y sigo ahí , aunque la tengo pausada, por ese montón de vueltas de la vida.

Y cuando quedé desempleado, volví a la UNAH y me matriculé en Licenciatura de Música y la tengo abierta.”

No estas estudiando ninguna de las dos ahorita entonces?

“No, ahorita estoy pausado por completo.

Pero llegará el momento en que voy a continuar con lo que tengo pendiente.”



Eduardo estudió guitarra clásica en la Escuela Nacional de Música.

ATRAPADO POR LOS CLÁSICOS!

Y como fue que te interesaste en el metal?

“A los dos o tres años, mi tío Eduardo era estudiante universitario, y el me cuidaba en la noche.

Escuchaba a Judas Priest, Black Sabbath, Led Zeppelin, bandas así.

Y entonces como yo estaba con el, era algo sugestivo.

Luego el se casó y se fue de la casa.”



Por su tío que sonaba sus Lps en tornamesa, aprendió a valorar el rock clásico.

Entonces se perdió esa buena influencia.

“Así es.

Viviendo con mi mamá, escuchaba lo que ella escuchaba.

No era de mi agrado, pero no me molestaba.

Más de alguna canción se me pudo haber pegado en algún momento, pero a los 12 o 13 años, ya venía mi búsqueda personal de lo que en realidad me gustaba.

Empecé a relacionarme con mis amigos de La Pradera y todos tenían sus gustos bien definidos en ese momento.



Eduardo recibió su primera cerveza de manos de su mamá.

Escuchaban playero, reggaetón y no me molestaba porque compartía con ellos y eran mis amigos en ese tiempo.

Pero misteriosamente llega a mis manos un MP3 de parte de uno de mis vecinos, que me dijo que lo escuchara.

Venían como seis álbumes de Black Sabbath y yo dije: ¡Que genial esto!”

Venían cuatro canciones de Metallica y fue cuando dije: “Esto es lo mío.”



Eduardo desde muy joven se enamoró de Metallica.

Luego mi tío me pasó una carpeta de discos y era un disco “quemado” “Rock Clásico Volumen I”.

Lo pongo en mi grabadora y escucho “Stairway to Heaven”.

Todos los días escuchaba ese disco para poder dormir y me capturó tanto que quise tocar esa canción en guitarra y fue cuando me metí al rollo de aprender a tocar guitarra.

Por Jimmy Page es la razón por la que soy guitarrista.

De ahí vienen todas mis aventuras.”



Jimmy Page de Led Zeppelin, su motivación para ser guitarrista.

Entonces eso fue lo que pasó con el jovencito Eduardo, el rockero.

Y pediste tu primera guitarra.

“Si, se la pedí a mi mamá y no me la dio.

Y era raro porque en la escuela me decía que le gustaría que yo aprendiera a tocar guitarra y el día que se la pido, no quiso.”

Porque crees que te la haya negado?

“Probablemente porque no pensó que yo me iba a decidir e interesar tanto por tocar.

Pensaría que era algo pasajero.”



Un jovencito independiente; Eduardo se compró su primera guitarra el solo.

Porque era cara la guitarra que pedías acaso?

“No, la verdad es que mi mamá siempre que ha podido, me ha dado todo.

Hasta donde ella puede, siempre me apoya.

Pero en ese momento, pensó que solo era un impulso mío, algo que me no me iba a durar mucho.

Entonces yo tenía unos ahorros en una cooperativa y saqué un préstamo personal de mis ahorros.

Tenía 14 años y ahorré, porque reparaba computadoras y busqué la forma de tener mi propio dinero.



Eduardo cumpliendo uno de sus sueños: ver a Iron Maiden en vivo.

Mi mamá me daba cien lempiras mensuales para que los ahorrara y así me compré mi primera guitarra a 700 lempiras y yo encantado.

Así empecé, previo a eso practicaba con una prestada de un primo.

Y asi fui “rigiando” estilo auto didacta, me enseñaron una que otra cosita y me fui metiendo al “rollo”.

Despúes conseguí un programa para leer tablaturas por computadora.

Y después de esos “desórdenes”, repetí el Tercero de Ciclo Común, porque me había vuelto muy rebelde en esos tiempos en que uno se cree incomprendido.



Eduardo se matriculó en la Facultad de de Música de la UNAH, pero no puede atenderla ahorita.

Cuando repetí ese año, me quedaba mucho tiempo libre y tomé la decisión de meterme en la Escuela Nacional de Música en mis ratos libres.

Estuve un año y medio en cursos libres en guitarra clásica.

Ahí vino ya mi gusto por la música clásica Mozart, Bach, Beethoven y creo que como músico evolucioné bastante, a pasos agigantados.

Pero me sigo considerando empírico, no manejo la teoría musical como se debe, pero sigo en la lucha de aprender a diario.”



Antes de ser deathmetalero, aprendió a apreciar y amar la música clásica.

A DEATH METAL GUITARIST ON THE MAKING

Estuviste en una banda antes de Blasfemia?

“Eso es lo extraño y complicado.

Yo conocí a Mario Ávila, ex Blasfemia, cuando estuvo de guitarrista de Turiel y lo conocí por msm de Windows hace mucho tiempo, cuando yo daba clases de artes marciales por ser instructor de tae kwan do y abrí mi escuela y el se matriculó como alumno.

Platicando con Mario, le dije que me gustaba el rock y el metal y me dijo que tocaba en Turiel, era el 2008.

Un día se retiró y dejó de entrenar y por msm me dijo que era amigo del vocalista de Blasfemia y que el quería armar un proyecto de death metal.



Siempre emprendedor, Eduardo incluso llegó a tener su propia escuela de artes marciales.

Me dio el número de teléfono y llamé a William Díaz vía mensaje de textoy quedamos de vernos para hablar del asunto, el que nunca se llevó a cabo.”

Y ya te gustaba el death metal?

“No, casualmente acepté estar en algo así porque siempre había querido estar en una banda y vi una oportunidad de crear algo desde cero.”

Y ahora que pensás?

“Es un sub género totalmente genial, uno se puede expresar de muchas formas.”

Entonces si el proyecto nunca se dio, como llegaste a Blasfemia?

A través de William supongo.

“Bueno con William comenzamos a armar unas canciones, buscamos un par de músicos y ya montamos algo.



Mario Avila, ex guitarrista de Blasfemia, fue quien le consiguió la oportunidad que añoraba de estar en una banda.

Pero por la irresponsabilidad de otras personas, solo William y yo llegábamos a practicar y decidimos dejarlo en el olvido.

Y un dia Blasfemia iba a tocar en el concierto In the Name of Gore en Siguatepeque y Wolliam me preguntó si yo quería ir y le dije. “Genial!

Voy a ver a Blasfemia como público por primera vez!”

William habló con Jacko y pasó por mi casa y nos fuimos a Siguatepeque y me pidieran que les ayudara en el escenario con la batería y nunca pude verlos como público.”

Pero para vos mejor, digo yo.

Fue una forma de estar de cerca de una banda icónica e irte ganando su aprecio.

“Si, claro!



Al conocer a William Díaz, cantante de Blasfemia, eso cambió algunas cosas en la vida de Eduardo.

Los vi y escuché de cerca y fue genial.

Como dos o tres semanas después, en agosto, 2013, me llama William y me dice que había estado hablando con Jacko para que yo entrara a Blasfemia.

Me dijo que el ya me lo había dicho pero que lo había tomado en broma y me preguntó si me animaba.

Le pregunté si era en serio y me dijo que si lo era y ahí vino mi duda como guitarrista.

Le dije que yo no tenía el nivel que ellos querían, pero que podíamos probar y que ellos decidieran.



Jacko Amaya, guitarrista de Blasfemia, encontró un buen compañero en Eduardo.

Me contacté con Jacko y me dijo que iba a llegar a mi casa la semana después.

Me aprendí dos canciones en la primera semana y a la semana siguiente, me enseño otras dos más y en dos semanas y media, me sabía seis canciones de la banda.

Por eso pude debutar en el Megametal 2013 con Blasfemia un 2 de noviembre.”

EL “BAUTIZO”

Vaya debut de lujo el tuyo!

Me imagino que fue una gran experiencia.

“Totalmente!”



Desde que entró en Blasfemia, Eduardo se tornó en un fiel integrante de la banda.

Estabas nervioso?

“Si, porque no me movía mucho, estaba muy al pendiente de todo lo que pasaba y estaba lleno de gente y no quería equivocarme.”

Y que te dijo Jacko de cómo estuviste?

“Lo que recuerdo bien de ese día es que cuando ya había terminado el concierto, yo ya me venía para mi casa y me estab despidiendo de el y me dijo: “Eduardo, Blasfemia por siempre!”

Fue una satisfacción para mí saber que había hecho al menos lo aceptable para el en ese momento, a pesar de que era mi primer concierto.”

Me imagino que te sentiste muy presionado a mejorar rápidamente por los errores que hayas cometido en tu debut.

“Si, claro, más que nada al momento de los ensayos por la presión, trato de no fallar.



Eduardo tuvo un sensacional debut en el Megametal 2013.

La presión venía de saber de su experiencia, de saber que son una banda grande.”

Me imagino que Jacko te tuvo bajo observación y ensayando a la par suya para ver como ibas avanzando?

“Si, ciertamente sí, sin embargo jamás me ha molestado cuando el me llama la atención o me dice: “Hace esto de esta forma” o “estas haciendo esto mal”, porque se que es crítica constructiva.

Que se trata de que si yo puedo mejorar, lo voy a hacer y el es que sabe.

Y desde que estoy con Blasfemia he evolucionado increíblemente.”



Los ensayos son muy importantes para Eduardo.

Lo curioso es que vos no caíste en Blasfemia solo por estar en una banda.

Casualmente tu nueva filosofía de vida en cuestión de dogmas, te hizo encajar muy bien con ellos.

Porque imagino que vos ya traías esa línea de pensamiento.

“Por decirlo así.”

Eso hizo que vos absorbieras bien la actitud de ellos y asimilaras mejor su música, me imagino.

“Si, totalmente.



Eduardo acepta de buena gana ser orientado y aconsejado por Jacko, guitarrista líder de Blasfemia.

Podría atreverme a decir que desde el primer ensayo, me sentí muy cómodo con ellos, aunque algo presionado.

Pero por eso mismo, me siento parte de la banda, soy parte de la banda.”

LA PRIMERA FRUSTRACIÓN

En la primera gira de Blasfemia por México en el 2014, tenías menos de un año de estar en la banda.

Porque no pudiste ir?

“Fue una serie de eventos.

Para poder ir a México, yo tenía que renunciar a mi trabajo, y quería hacerlo, porque he siempre he tenido mi propio negocio de armar computadoras y venderlas al por mayor.

Me habían hecho una cotización de un pedido de 60 computadoras y con esa venta iba a poder subsistir un año.



Eduardo amplió su filosofía atea y sus conocimientos musicales al entrar a la banda.

Lamentablemente me hicieron una mala jugada y utilizaron mi cotización para bajarle el precio a otro proveedor.

Perdí la venta y no podía renunciar a mi trabajo, porque iba a quedar sin nada.

Pero me promovieron en mi trabajo, despidieron a mi compañero y a mi jefa y me pusieron a cargo del departamento.”

O sea que valió la pena que no viajaras al final?

“Claro, pero yo quería ir, pero tenía que aprovechar la oportunidad que se me presentaría, ya que tengo muchas responsabilidades en mi casa.”



Eduardo revela su frustración de no poder acompañar a México a Blasfemia en 2014.

Te sentiste triste seguramente cuando viste que estabas obligado a quedarte y tu espíritu metalero quería volar.

“La verdad si me frustró bastante.

Demasiado!

Estuve desajustado un buen tiempo, incluso llegué a pensar que ya no iba a seguir en la banda.

Fue algo muy complicado ver que mis compañeros de banda andaban disfrutando y haciendo lo que nos gusta y pensar: “Yo pude haber estado ahí.”



Eduardo fue ascendido en su trabajo mientras Blasfemia andaba en México.

Bueno, pero ya te viene tu oportunidad.

Que pasó con vos cuando el resto de Blasfemia regresó de México?

Te entregaste más o se te bajó el interés temporalmente?

“Para nada!

Siempre he tenido una perseverancia grande y eso se lo debo a las artes marciales.

Como dice uno de los preceptos que yo practicaba de el “espíritu indómito”: “no dejar que nada me venza.”

Entonces me dijeron: “Man, tal día hay ensayo.” y recuerdo que íbamos a ir a tocar a Nicaragua.



Al regreso de Blasfemia de la gira mexicana , Eduardo creía que sería deshechado de la banda.

Llega el ensayo y yo aun estaba un poco nervioso, no sabia como estaba la situación y ensayamos.

Después William me dijo que no me preocupara, que yo seguía en la banda y me tranquilicé.

Seguí constante en los ensayos, porque desde el momento en que entré a Blasfemia, me comprometí con ellos.”

EL PRIMER DISCO DE EDUARDO

Se que vas bien adelantado con el nuevo disco de Blasfemia.

Contame!

“Mis partes de guitarra ya están grabadas, las grabé en un día.

Estuve todo un día en el estudio.



Eduardo se ha puesto tanto las pilas, que ya es parte del siguiente disco de Blasfemia.

Lo mismo las guitarras de Jacko.

Solo queda grabar las voces en algunas canciones y los solos.

Estamos en la última etapa de la producción del disco.”

Cuantas canciones se incluyen?

“Ocho.”

Todas son de composiciones de Jacko o colaboraste en algo?

“Todas son de el y se podría decir que si aporté algo, porque al momento de que me las estaba enseñando, empezamos a probar arreglos, armonías, etc y era un “hace esto”, “hace lo otro” y yo le decía lo que no me gustaba.



Eduardo aportó para la grabación del cuarto disco de la banda en estudio El Tono.

Y el me daba la razón porque sonaba mejor de otra manera, que yo le sugería.

Entonces no se si considerar eso un aporte, pero si, la música netamente es de Jacko.

Pero en cuestión de arreglos, yo ayudé un poco.”

Como te sentiste con el ingeniero de El Tono, Alex Palencia?

“Creo que es un tipo que sabe lo que hace y si tiene que decirte algo, te lo dice.



Eduardo se sintió a gusto con el sonidista Alex Palencia en El Tono.

Pero dentro de todo, me sentí muy cómodo en el estudio, porque estuvimos ensayando la nueva música por un largo tiempo.

Al llegar a El Tono, no fuimos a improvisar, sino que directamente a grabar lo que ya sabíamos bien.”

Es tu primer disco de música inédita.

“Así es.

Estoy muy emocionado de verdad.”

MÁS VALE VIEJO CONOCIDO…….

Blasfemia es uno de los pioneros y baluartes del death metal centroamericano y son muy conocidos en el ámbito regional.

Has visto esa gran aceptación que tienen en otros países?

“Totalmente.



Eduardo sabe que su banda ya es una unidad conocida en el subterráneo metal azteca.

He visto eso en El Salvador y Nicaragua, y ahora lo veré en México.

Es increíble como la gente conoce y sabe de Blasfemia.

Que venga alguien de otro país y te diga: “Aquí estamos!” y que compren la mercadería de la forma como lo hacen.

Si sacamos algo, se va de inmediato.

Mucha gente queda preguntando después por el producto y ya se ha vendido todo.

En todos los conciertos disfrutamos y el público responde.



Eduardo se ha dedicado a mejorar lo más que ha podido en guitarra para elevar el nivel de Blasfemia.

En Nicaragua es donde la gente se vuelve más loca.

A que crees que se deba eso?

“Puede ser porque están culturalmente familiarizados con la música extrema, ya que allá hay muchas bandas de death metal, de brutal death metal, hay mucho ambiente de metal extremo.”

Consideras que una banda como Blasfemia que es abiertamente anti religión organizada y que tiene sus rituales, encaja bien con el Megametal?

“Respuesta complicada , porque es si y no.

Creo que la parte que genera un poco de conflicto es el dogma.

Musicalmente no creo que exista ningún problema para que Blasfemia este en un Megametal.”



Afiche del Megametal 2013, día del debut de Eduardo.

Y quemaron la biblia en el Megametal 2013 como acaban de hacer en el Euforia Metal Fest 2017?

“Si, así es y eso probablemente sea una de las cosas que no termina de encajar en eventos que no son solo de metal extremo; pero es parte de una forma de manifestarse de Blasfemia, una forma de pensar que tiene.”

Te ha dado Jacko la oportunidad de que más adelante podas componer canciones?

“Si, totalmente.

El no me rechaza ninguna idea,

Es algo que ya se ha discutido por encima y el sabe que yo tengo unas ideas y va a llegar el momento en que las voy a presentar y veremos que partes le gustan.

Pero nunca me ha dicho: “No, no podes aportar.”

Soy libre de expresarme y proponer algo.“



Jacko y Eduardo se han entendido bien dentro de la banda.

LAS NIÑAS

Cuantas guitarras tenes?

“Seis.”

Te gusta coleccionarlas aparentemente.

“Así es, tengo dos clásicas y cuatro eléctricas.

Favorecés a alguna marca en particular?

“Si, la ESP LTD por obvias razones.

Las he comprado de poco en poco.



Cada toque que tiene con Blasfemia, llena de satisfacción a Eduardo.

Mi primera guitarra fue una “Picachu” de esas que venden en cualquier metedero.

La mejor que tengo aunque no es una ESP, es una Schecter Hellraiser Special Edition, la que es la mejor en cuanto a “hardware”.

Sentimentalmente hablando, tengo favoritas, que son otras historias especiales.”

EN EL METAL NO TENGO UN FAVORITO

Con que guitarrista de metal te identificas más en Honduras?

“Me pones la llave con esa pregunta jejejeje.

Porque en cuestión de guitarristas hondureños, admiro bastante a alguien que no esta en bandas de metal, y es Ramsés Barrientos.”

El es mi favorito!

“Es versátil, impecable, pero guitarrista de metal que se dedique a tocar eso, no tengo uno preferido.”



  Eduardo con el guitarrista de rock que más admira de Honduras, Ramsés Barrientos.

Mario Mandujano anda volando.

“No, definitivamente que sí.

Mandu es otro rollo como guitarrista.

Es muy difícil porque conozco a algunos, pero si creo que Mario es impresionante al tocar.

Juan Ayestas es otro.

Sin embargo, y aunque podrá sonar cliché, pero tengo mucha admiración por Jacko.

Es algo icónico para mi y es alguien que ha compartido conmigo y me ha dado “tips” para tocar y eso es un “plus” para mí.



Eduardo compartió una noche con Gustavo Madrid, una parte de la dupla de guitarristas de la nueva y potente banda Crows Crown.

Se me hace muy difícil definir a alguien.”

“ROAD TRIP”  MEXICANO

En cuantas fechas de esta gira de Blasfemia por México vas a tocar?

“En esta gira ”Resurrection of Satanic Soldiers” México 2017, tocaré en cinco fechas

No puedo hacer la gira completa porque el permiso del trabajo no me ajusta tanto, pero arreglé para cinco conciertos.

En Puebla, Puebla, Coatzahualco, Veracruz, Playa del Carmen, Quintana Roo, Mi Hermosa, Tabasco y San Cristóbal de las Casas, Chiapas.”

Sos consciente de que vas a tocar a la escena metal más grande de América Latina, verdad?

“Si, totalmente.”



Foto de Blasfemia durante una reunión con Roberto Elvir, su promotor en México.

Vas a la mera cama caliente.

Te hace sentir más emocionado o te pone terriblemente nervioso?

“Es un sentimiento ambiguo, pero es entre emoción, nervios, ansiedad, pero más que todo saber que me he exigido a mi mismo y saber que voy a ir a dar lo mejor de mi, a dar el todo por el todo junto con Blasfemia, claro.

Voy preparado psicológicamente para lo que se venga.”

Sabes que la música de Blasfemia es conocida en Chiapas gracias a Roberto Elvir, del que ya sabes supongo la labor de hormiga que ha hecho en México por el subterráneo metal nuestro.

Esta segunda vez, la banda va mejor mercadeada y con una gira mejor organizada y eso es un buen indicativo.



William Díaz y Jacko Amaya abordando avión hacia Monterrey en gira 2017 de Blasfemia en México.

Elvir ya les demostró su total apoyo en el Euforia Metal Fest y por eso todo saldrá bien.

“Si, claro que sí.

Más bien me comentaron mis compañeros que la primera vez que van a México, llegó alguien a pedirles que le autografiaran un cassette del primer disco de ellos.

Esa fue una de sus emociones más indescriptibles que vivieron allá, saber que hay un demo en físico de ellos en ese país que son escuchados y apreciados.

Ya tenía yo noción de eso, de que Blasfemia ha llegado bien por allá.”

Y el doble reconocimiento que les ha dado Elvir en conciertos diferentes, es una señal de la fe que les tiene y por eso los lleva de nuevo a México.

“Totalmente, la banda valora mucho eso.

Llevaremos mercadería allá para todos esos fans, camisetas del tour de la banda 2017, postales de Blasfemia y a ver que más se nos ocurre.”



Camiseta de gira mexicana 2017 de Blasfemia.

Para cuando piensan sacar el disco?

“Pues…..no estoy seguro.

Esperemos que sea para este año.

Es la idea, tiene que salir.”



David Paz, el tatuador de Eduardo desde el 2014.

Y tus tatuajes quien te los hace?

“Todos son obras de David Paz, “el Gato” o “el Pepino”, es el dueño de Panchama Tattoos en la colonia Bella Oriente.

Estoy con el desde el 2014.”



Los tatuajes de brazo de Eduardo.

Cuantos más planeás hacerte?

“Aun tengo mucho espacio! Jajajaja!

Ya tengo muchos diseños pendientes para mis brazos, piernas, pantorrillas, pero menos el cuello.

Aunque nunca se sabe!”

William te ha inspirado?

“Irónicamente, William no tiene nada que ver, jajaja.

Pero el me ha dicho que ojalá mi mamá no crea que es por culpa de el que quiero llenarme de tatuajes.



Eduardo dice que cuando toca con Blasfemia en vivo, se desconecta del mundo.

La verdad es que siempre me han gustado, desde hace mucho tiempo.

Siempre le decía a mi mamá: Hey, vieja, me voy a tatuar.”

Y ella no se enoja, pero se pone algo renuente.”

Y aunque los tatuajes solo sean un simbolismo y no tenga nada que ver con el amor que muchos que no andamos tatuados, sentimos por esta música, ciertamente a un hombre alto y fornido y de aspecto imponente como Eduardo, le lucen bastante.

Que su carrera sea fructífera y felíz con Blasfemia, esa es la marca más fuerte que el podrá alguna vez tatuarse, porque va en el corazón.



Reconocimiento a Blasfemia entregado en junio por Roberto Elvir.